Anecdotario

Cuando el gran Vittorio vino a ver “Narices”

En 1984, con la flamante democracia después de la dictadura, estrenamos Narices, un musical de singular belleza en el que los roles protagónicos eran desempeñados por Andrea Tenuta y Roberto Catarineu.
Ellos habían actuado interpretando personajes de La vuelta manzana, Cantando sobre la mesa y El Imaginario en programas de televisión de ATC en 1982.
El entonces teatro Lorange, hoy teatro Apolo, fue nuestro lugar de trabajo durante dos años y en esas épocas los músicos tocábamos en vivo y estábamos en escena.
Compartíamos un solo camarín, al que solíamos llamar “el 60” en alusión a la línea de transporte siempre repleta de pasajeros.
En ese único camarín, espacio realmente reducido, estábamos los actores: Andrea Tenuta y Roberto Catarineu, los cuatro músicos: Carlos Gianni, Sergio Blostein, Gustavo Dinerstein y José Luis Colzani, la coreógrafa: Carina Piaggio, el sonidista: Carlos Gogni, el iluminador: Jorge Pastorino, el director: Hugo Midón y la muy frecuente visita de Carlos March, entonces futuro actor de Vivitos y Coleando y tantas otros musicales aún por venir.
Una de tantas funciones golpea la puerta Hugo Midón y anuncia a los actores: “acá hay un actor que vio la función y los quiere saludar”.
Ellos (Cata y Andrea) se estaban retocando el maquillaje para la siguiente función y la puerta estaba a sus espaldas por lo que miraron al visitante reflejado en el espejo.
Era Vittorio Gassman y fue algo realmente increible para todos.
Cata y Andrea miraban absortos a la colosal imagen de este altísimo actor (en todo sentido).
No se animaban a darse vuelta y mirarlo directamente, creo que ambos estaban en estado de shock por la situación, y de no ser por el maquillaje totalmente blanco de los payasos su cara habría estado igual de blanca por el impacto emocional recibido.
Hugo había tenido la delicadeza de no advertir a los actores acerca de la presencia de Gassman en la platea antes de la función.
El ilustre visitante se manifestó muy impresionado por el espectáculo que acababa de ver y derrochó generosamente gran cantidad de elogios que todos recibimos con orgullo.

Produciendo vía internet y en catalán!

“En 1998, una empresa dedicada sólo a espectáculos infantiles de Barcelona, llamada Dreams Teatre, me contrata para escribir y dirigir una nueva obra para abrir la temporada.
Arreglamos que tenía que ser un musical y me ofrecen los nombres de algunos músicos que trabajaban para ellos…
Eso se desechó inmediatamente, les propuse que la música la creara Carlos Gianni, de Argentina, “el maestro Carlogi”.
El espectáculo estaba inspirado en “La historia interminable” de Michel Ende y se escribiría en catalán y por supuesto, las canciones también.
Adriá Frías, fue el letrista de las canciones, en total 8 temas, 7 creados por Carlos Gianni.
Pero aquí viene lo inolvidable…
Carlos recibió en Buenos Aires las letras en catalán, la fonética correspondiente para saber cómo se pronuncian, y una traducción en español para entenderlas…. y el sueño se puso en marcha!
Todo funcionó con una sincronía maravillosa a pesar de la distancia.
Estábamos ensayando en un estudio y en mitad del ensayo nos llaman al teléfono desde la oficina de Dreams Teatre. Era la directora emocionada que acababa de recibir por internet la primera canción de Carlos cantada por él mismo en catalán! para que comenzáramos a ensayar sobre ella…
Inmediatamente encendimos la compu, nos la reenviaron al estudio y allá escuchamos por primera vez el tema “Mans a la feina”.
Para mí era muy importante pero no imaginé que para los actores que no conocían a Carlos, pero sí su música, iba a resultar tan emotivo ese momento…
Fue como un parto y nacimiento a distancia, los actores pidieron llamar a la Argentina para hablar directamente con Carlos y así se hizo.
Carlos recibía minutos después del envío del primer tema, un regocijo afectivo telefónico de parte de los actores catalanes y por supuesto del mío propio y comenzamos a ensayar las canciones que fueron llegando una a una con la voz catalana y aporteñada de Carlitos…
El espectáculo había sido seleccionado para inaugurar el festival de verano internacional de Barcelona, el festival Grec… y eso hacía más redondo todo este sueño.
El día del estreno fue para mí un día especial, (no tuvimos el dinero para poder traer a 440 Producciones para Barcelona pero lo intentamos) siempre había deseado estrenar algo con música de Carlos, ese era el día… mis dedos temblaban de entusiasmo en la mesa de sonido en el momento de lanzar la obertura… quería impregnar a todos de esa magia que tienen las partituras que emergen del interior de ese caballero… quería detener el tiempo y recordar todo lo que hubo que hacer para que el alma de Carlitos cruzara el Mediterráneo… fue maravilloso, créanme, para todos! para los de arriba del escenario y los de abajo… lo habíamos conseguido!
Como dice Paulo Coelho: “cuando tienes un sueño verdadero, todo el universo conspira para que se produzca”.
Yo me lo creo.
Gracias por hacerme escribir esto y volver a recordarlo.”

Rubén Segal
Autor y Director de “Ui,ui,ui, tenim problemes”

Mirta, del puestito de cassettes al Premio Ace

Para mí, dicho con todo respeto: Los Maestros (sí, con mayúsculas)
O a veces, y en confianza, Batman y Robin.
Sea como sea, son personas que integran mi no muy numeroso plantel de gente amada, venerada y eternamente agradecida.
Son de esos tipos de fierro que están en las épocas buenas, en las malas, en las aburridas, en las indefinidas, en las…
Carlos fue mi profesor de música en un Profesorado de Educación Preescolar y ya desde allí empezó a despertarme el bichito de la actuación y el canto. Estudiar con Carlos es garantía de fiesta y aprendizaje. Él me ayudó a conocer a otros Maestros (sí, con mayúsculas): Hugo Midón y Ricky Pashkus.
Y mientras tanto, yo transitaba por la vida trabajando desapasionadamente en miles de cosas distintas y estudiando con todos ellos con esa voracidad que sólo entendemos quienes amamos el teatro y a su gente.
En lo personal, están absolutamente ligados a mi decisión vital de dedicarme a actuar. Fueron fundamentales en el difícil momento de la elección, y por eso mismo mi agradecimiento es infinito.
Vendí cassettes y CD en el Teatro San Martín y en La Plaza, y de yapa me vi casi todas las funciones de Locos ReCuerdos y el Salpicón (y encima me pagaron). Había cassettes que se vendían más que otros, pero eso lo voy a contar en mi autobiografía secreta.
Fueron quienes hicieron las partes musicales de Sin Rollos (musical de cinco alumnas de Carlos), porque saben de la pasión de principiantes, apuestan a ellos y encima pierden plata (todavía les debemos unos cuantos pesos)
Y siguen estando.
Y vino Stan y Oliver y un Premio ACE dedicado con todo mi corazón a ellos.
Porque, insisto, mi corazón tiene una zona VIP, y dentro de ella los reservados son para Carlos y Sergio.

Mirta Wons

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